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Sentía una gran pasión por aprender, era sobresaliente en álgebra; no muy fuerte físicamente, y desde niño, inteligente y muy sensible. En 1914, se graduó con honores en la Escuela Primaria de Atsuta, y a pesar de toda la ayuda que le ofrecían sus amigos, el Director de la Escuela y los maestros, no pudo continuar sus estudios, por tener que trabajar para ayudar a la familia. En 1915, se empleó en la compañía Karoko de Sapporo, que vendía ropas, papelería y artículos varios; los dueños lo hacían trabajar desde el amanecer hasta altas horas de la noche, y a pesar de lo agotador de su trabajo, conseguía tiempo para leer y estudiar, y dos años después, aprobó con notas sobresalientes, el examen que le permitía ejercer como maestro auxiliar de Escuelas Primarias. En 1918, daba clases en el sexto grado de la Escuela Primaria de Mayachi, en la región minera de Yubari; a pesar de su juventud, además de buen maestro era muy estricto, sus alumnos le tenían profundo cariño y respeto, e iban a su cuarto después de clase para estudiar, dialogar con él y practicar algún juego. Estuvo en el lugar corto tiempo, y mientras ejercía como maestro continuaba avanzando en su propia formación docente, en los dos años siguientes aprobó los exámenes que lo habilitaron para enseñar: Física, Química, Geometría, Álgebra, y las materias comunes de la escuela primaria. En Marzo de 1920, dejó la región de Yurbari, y partió rumbo a Tokio. Los primeros meses en Tokio, fueron muy duros, tuvo que realizar trabajos de mensajero y otros empleos menores para poder sobrevivir; En ese entonces se hacía llamar Jogai, que significa “fuera del castillo”; y a mediados de Agosto de ese año, buscando trabajo como maestro, se encontró con el Sr. Makiguchi, que era Director de la Escuela Primaria de Nishimachi. En forma resuelta y seguro de sus aptitudes, Toda solicitó al Sr. Makiguchi un puesto de maestro en su escuela, con una firme promesa: “Conseguiré que sean sobresalientes, aun los alumnos más rezagados”, y fue nombrado como maestro suplente. Así es, como se unieron dos grandes hombres, para iniciar el camino más importante de la época, y con el principio de la educación, comenzaba la relación Maestro y Discípulo. Toda, tenía 19 años, y el Sr. Makiguchi, 48 años; a partir de ese día emprendieron juntos cada empresa, no se separaron jamás; compartiendo triunfos y tristezas durante 24 años, hasta que el Sr.Makiguchi murió en la prisión, donde inclusive estaban juntos.
En el año 1928, sucedió un hecho que alteraría completamente su vida y la su maestro. El Sr. Makiguchi, conoció el Budismo verdadero de Nichiren Daishonin; y a partir de allí juntos se convirtieron a la nueva doctrina y comenzaron a practicar y a estudiar. Toda halló un nuevo camino, y respuestas a preguntas que desde hacía mucho tiempo no podía encontrar. El día 18 de Noviembre de 1930, se publicó el libro “Sistema Pedagógico de la Creación de Valor” del Sr. Makiguchi; la edición estuvo a cargo de la Soka Kyoiku Gakkai, organización que habían creado juntos. En la parte final del libro aparece por primera vez el nombre de la organización, de la cual el Sr. Makiguchi era el Presidente y el Sr.Toda, su Director General. El propósito original de este grupo creado por educadores, era la reforma educativa; pero a medida que pasaron los años, los distintos acontecimientos de la época, y la profundización de la fe, en el Budismo Verdadero; la pasión y el ardor, tanto del Maestro como la del Discípulo, se volcaron en gran medida hacia el estudio y la propagación de las enseñanzas de Nichiren Daishonin. Comenzaron las reuniones de diálogo, para difundir la práctica entre las personas. La teoría del Sr. Makiguchi, sobre los “valores”, resultaba un implemento valioso, para explicar y ampliar la filosofía budista. En 1939, el Japón estaba en guerra; y como medio de unir al pueblo, para que apoye la política militarista y bélica, el gobierno promulgó la Ley de las Asociaciones Religiosas. En 1940, bajo la ley mencionada, se intentó fusionar a las numerosas escuelas budistas, para que el gobierno tenga un mejor control sobre ellas. Con ese fin se le ordenó a la Nichiren Shoshu fusionarse con la escuela Minobu, una línea desviada del Budismo de Nichiren Daishonin. El Sr. Makiguchi, y el Sr. Toda tenían la esperanza de realizar una propuesta conjunta del clero y los laicos de la Nichiren Shoshu para protestar al gobierno por la supresión de la libertad de credos, como lo estipula la Constitución; pero la orden de fusión con otra escuela, planteó otras necesidades y situaciones. El sacerdocio aceptó el pedido del gobierno por temor, mientras que la Soka Kyoiku Gakkai se mantuvo en su postura anti-militarista y de mantener la libertad de cultos. En el mes de mayo de 1942, se prohibió la publicación del Kachi-Sozo (Creación de Valores), un periódico de la organización; la policía secreta, comenzó a infiltrarse en las reuniones de diálogo, y las agresiones y presiones fueron crueles e intensas. En 1943, los miembros de la Organización habían aumentado considerablemente, contándose con tres mil familias; Toda, con las ganancias de un libro que escribió y el éxito de otras empresas que fundó (diecisiete en total) le otorgó a la organización una base financiera sólida, con la idea de una expansión futura. En el mes de Junio, los monjes con mayor autoridad, del Templo Principal, los invitan a una reunión al Sr. Makiguchi y a él, proponiéndoles ceder en forma momentánea a los requerimientos del gobierno. Lo que provoca una violenta reacción y el retiro de la reunión. El día 6 de Junio de ese mismo año, fueron detenidos el Sr. Makiguchi y el Sr. Toda y posteriormente veintiún responsables de la organización también. En la cárcel de Sugamo, el Sr. Makiguchi y Toda fueron brutalmente interrogados, y a raíz de estos acontecimientos, prácticamente todos los miembros de la organización la abandonaron, renunciando a su fe por temor a las represalias del gobierno. La escasez de alimentos, debido a la guerra se hizo sentir en todo el país, y donde más repercutió y los que más sufrieron fueron los prisioneros, además la falta de medicamentos, esto afectó profundamente a ambos y el Sr. Makiguchi, que ya tenía 73 años, desmejoró y se debilitó rápidamente y falleció estando en prisión. Toda, en la celda, consiguió un ejemplar del Sutra del Loto, y se planteo como objetivo, a partir del día 1 de Enero de 1944, leer repetidamente el sutra e invocar diez mil daimoku por día, mientras en sus manos tenía un juzu, que había confeccionado con las tapas de las botellas de leche que recibía. A principios del mes de Marzo, ya había leído el sutra, tres veces. A pesar de varias situaciones y confusiones, respecto a un pasaje del sutra, que explica la Entidad del Buda a través de treinta y cuatro negaciones; lo entendía intelectualmente, pero no lograba hacerlo concretamente, a partir del significado de “Entidad”. Finalmente y con la invocación del daimoku; llegó al profundo entendimiento, de que el Buda, es la expresión fundamental de la vida. Resuelta ésta situación, le quedaba por develar ¿Qué enseña el Sutra del Loto?; según sus propias palabras, en su novela La Revolución Humana, dice: “No fue un sueño, y sin embargo, tampoco fue algo de este mundo. ¿Cuánto tiempo habrá durado? Tal vez, unos segundos, unos minutos, o varias horas. No hay forma de saberlo. Se hallaba junto a una multitud de personas, todas suspendidas en el aire, de cara al Dai-Gohonzon, con las palmas de las manos unidas sobre su pecho, en un gesto de profunda oración...”. Esta situación vivida, lo llevó a comprender su verdadera misión en la vida: propagar el Budismo verdadero. A pesar de las torturas, los violentos interrogatorios, del hambre y del frío de la prisión, Toda no abandonó, sus convicciones ni su intensa lucha espiritual. En ese mismo año 1944, cuando completaba su segundo millón de daimoku, el día 18 de Noviembre, fallecía el Sr. Makiguchi. Toda fue liberado el día 3 de Julio de 1945, un mes después de haber finalizado la lucha; todo el país estaba en ruinas, además se había perdido la guerra, y los miembros de la Soka Kyoiku Gakkai, se habían dispersado abandonando la organización. En ese momento, no tuvo ninguna vacilación: debía reconstruir todo, su tarea de por sí difícil, debía emprenderla solo; por eso cambió su nombre por el de Josei, que quiere decir “Sabio del castillo”; se necesitaba mucha sabiduría y coraje, para la tarea que debía comenzar, y así lo comprendió. Su tarea inmediata era establecer una base sólida, y reconstruir la organización tal como lo tenía previsto, antes de la guerra. Nada quedaba de sus diecisiete empresas, es más, las deudas que había acumulado, sumaban dos millones y medio de yenes; no obstante esto, consiguió un préstamo sobre unas pólizas de seguro, y cinco días después de recobrar la libertad, alquiló una oficina e inauguró una escuela por correspondencia. Con el tiempo, y por el éxito logrado, pudo ampliar esta empresa y comenzar la publicación de diversos libros y una revista. Él sabía, que muchas personas habían abandonado la fe por la presión de la policía, ya que no habían comprendido lo que era el Budismo. Comenzó su tarea de encontrar a los antiguos miembros, y preparó una serie de conferencias semanales sobre el Sutra del Loto; su primera disertación fue el primer día del año 1946, en el Templo Principal y ante cuatro personas. Cambió el nombre de Soka Kyoiku Gakkai (Sociedad Pedagógica para la Creación de Valor); por el de Soka Gakkai (Sociedad para la Creación de Valores), dándole un sentido más amplio en su contexto: trascender las metas educativas y llevar las enseñanzas de Nichiren Daishonin a todos los campos de la vida cotidiana. La nueva Soka Gakkai, se estableció como organización independiente, con el objeto de nuclear a los creyentes laicos de la Nichiren Shoshu, y con el propósito de ampliar las tareas de propagación. En forma gradual, se fue recomponiendo la organización y ya en el año 1948, había conseguido el número de miembros que tenía antes de la guerra. Toda mantenía el cargo de Director General, porque no quería aceptar la Presidencia de la Organización
Toda renunció a su cargo como Director General, para evitar que la Soka Gakkai, se viera afectada por problemas legales, y también para que los miembros no asociaran el fracaso de sus negocios, con la práctica como budista, dudando del Gohonzon. Toda no culpaba de su fracaso económico a la situación generada por la pos-guerra, y buscó la causa dentro de su propio accionar; tras un intenso examen interior, llegó a la conclusión de que a pesar de sus muy buenas intenciones, había enfocado mal, su misión en la propagación del Budismo. Según su teoría, el Sr. Makiguchi, había de conducir a la gente hacia el Budismo, mediante la “Filosofía del Valor”, que proporcionaba un marco muy limitado para comprender las enseñanzas. Y, él (Toda), lo intentó mediante conferencias sobre el Sutra del Loto, desde el punto de vista de las enseñanzas orales de Nichiren Daishonin; y como sus oyentes tenían una capacidad muy limitada para comprender el Budismo, se valió, en gran parte de los análisis de T’ien-t’ai, sobre el sutra; pero los tratados de T’ien-t’ai, no tenían las conclusiones prácticas, a las que habían llegado las enseñanzas de Nichiren Daishonin; así como fue que sus oyentes, inmaduros en la fe, no asimilaron la esencia del Budismo de Nichiren Daishonin. Además entendió también, que no aceptar la Presidencia, lo único que hacía era evadir su responsabilidad primordial. Ya que por ser un hombre de negocios, estaba viendo la concreción del kosen rufu, desde el punto de vista económico, pensaba que todo lo que la Organización necesitaba para progresar, era contar con la estabilidad económica, que él pudiera proporcionarle. Había permitido, en su mente, que el logró económico, fuese más importante que la “Revolución Religiosa”. Luego de profundas reflexiones y arrepentimiento, ante el Dai-Gohonzon, entregó la marcha y el manejo de sus negocios, a sus subalternos, y se dedicó única y totalmente a promover el kosen rufu. Poco tiempo después, fue legalmente sobreseído de toda responsabilidad, en el fracaso de la cooperativa de crédito. Toda asumió como Segundo Presidente de la Soka Gakkai, el 3 de Mayo de 1951, en una ceremonia realizada en el Templo Josen-ji, de la localidad de Mukojima, Tokio, donde asistieron mil quinientos miembros. En esa ocasión anunció su campaña para hacer que se sumaran setecientas cincuenta mil familias a la organización; la cifra mencionada, alarmó a sus oyentes, aunque él tenía la firme convicción de poder lograrlo.
Las actividades fundamentales para este logro, serían las reuniones de diálogo, enseñaba, a la gente, que el Budismo existía en cada persona y que se manifestaba en su vida cotidiana. Para asegurar un desarrollo sin tropiezos, organizó la División Juvenil Femenina y Masculina y la de Señoras para hacer uso pleno de la fuerza particular que cada uno tenía. Además organizó el departamento de estudio y las publicaciones Seikyo Shimbun y Daibyakurenge. Paralelamente a su labor para expandir a la organización, Toda continuó dando todo su apoyo el templo Principal, al cual solicitó permiso para construir el Gran Salón de Conferencias y el Hoanden, para entronizar el Dai Gohonzon. En 1957, se logró la meta de setecientas sesenta y cinco mil familias, superando la meta propuesta. Toda, no pudo recuperarse nunca de los problemas físicos que le causaron los tiempos en la cárcel, y a los años de duras luchas; estaba debilitándose progresivamente. En 1958, después de dirigir las ceremonias de inauguración del “Gran Salón de Conferencias” del Templo Principal Taiseki-ji; regresó a Tokio el día 1º de Abril y murió al día siguiente, mientras los cerezos estaban en flor. Su lucha apasionada y su decisión de erradicar de la faz de la tierra la palabra miseria y sufrimiento mediante la propagación, le fue transmitida intacta a sus sucesores. Toda no vivió para ver su magnífica obra, pero en cada acto y en cada logro en el avance de la Soka Gakkai, está su presencia. Dejó ejemplos imborrables, y sobre la base de la propagación por él cimentadas, el Budismo verdadero de Nichiren Daishonin se expande por todo el mundo, para asumir un liderazgo como Religión Mundial.
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